lunes, 2 de septiembre de 2019

EL CALVARIO DE LAS CONVALIDACIONES EN COLOMBIA



De todas las competencias otorgadas por la ley al Ministerio de Educación Nacional, en ninguna hay mayor decidía y graves violaciones a derechos fundamentales, como en aquella de convalidar títulos otorgados por instituciones de educación superior extrajeras. Lo que en principio se trata de un examen de legalidad del título y de la institución que la otorgó, así como de aspectos académicos del programa cursado, se convierten en un proceso incierto, complejo, pero especialmente largo para quienes necesitan ejercer su desarrollo profesional en Colombia y, seguramente, pagar créditos que les han implicado estudiar fuera del país.   

Las demora de 2 y 3 años en un proceso que debería ser muy sencillo, especialmente cuando se trata de instituciones o programas acreditados en los países de origen de los títulos, no tiene justificación alguna y extraña que no tenga consecuencias para los funcionarios que no dan respuesta oportuna y de fondo, o que requieren documentos no establecidos en la normatividad colombiana o, peor aún, que deciden negar las convalidaciones con base en información no evaluada.

Los organismos de control poco o nada hacen sobre corregir estas situaciones amparados en algún antecedente de presentación de un título falso, como si no existieran mecanismos de verificación de esta información. Solo, recientemente, algunas acciones de tutela han obligado al Ministerio de Educación a dar pronta respuesta a las personas afectadas.

El gobierno nacional debería poner lupa en estos procesos que están afectando a miles de familias en el país, expedir finalmente la resolución que propone simplificar y agilizar los trámites de convalidación, pero, especialmente, dar respuesta de fondo a los procesos que llevan archivados durante años, sin que las personas afectadas puedan continuar sus estudios, tener acceso los trabajos dignos, contar con información cierta del estado de sus procesos y muchos otros derechos fundamentales que se desconocen con esta negligencia del Estado colombiano.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario