martes, 2 de junio de 2020

COMPLIANCE EN EDUCACIÓN


A raíz de la pandemia que vivimos se vienen presentando consultas sobre las diferentes normas que viene expidiendo el gobierno nacional. La falta de conocimiento de las instituciones de educación sobre sus contenidos y forma de aplicación, así como las nuevas normas sobre procesos de registro y acreditación plantean la necesidad de contar con un programa de compliance.

Este concepto anglosajón, a veces extraño para nosotros y en particular en el sector de educación, es simplemente la identificación de normas y políticas a fin de dar cumplimiento y gestionar los riesgos a los que están expuestas las organizaciones.

Es indudable que el sector educativo ha venido siendo objeto de una gran explosión normativa que procede de diferentes organismos y que han vuelto muy compleja la gestión de este tipo de instituciones. Muchos de los riesgos son de orden penal como el lavado de activos, delitos fiscales, desviación de recursos públicos, fraudes informáticos, habeas data, propiedad intelectual, afectaciones a la integridad de miembros de las comunidades académicas, entre otros. No son pocos los casos conocidos.

Pero también se han establecido exigencias por parte de Ministerio de Educación Nacional en el Decreto 1330 de 2019 en materia de políticas, gobierno universitario, rendición de cuentas, gestión de información y arquitectura institucional. Asimismo, la nueva resolución sobre acreditación institucional establecerá condiciones sobre gobierno institucional y transparencia, buen gobierno y máximos órganos, relación con grupos de interés, rendición de cuentas, gestión y sostenibilidad, procesos de comunicación, entre otros.

Las instituciones de educación tienen por naturaleza una vocación de permanencia en el tiempo y es necesario implementen un programa de compliance, que proteja la responsabilidad tanto de las organizaciones, como de sus directivos y funcionarios, además de ser un factor de confianza para la comunidad educativa.

martes, 26 de mayo de 2020

EL FIN DE LA BURBUJA UNIVERSITARIA


Desde hace varios años se habla en EE.UU. de una burbuja financiera universitaria que ha venido endeudando a la clase media americana hasta alcanzar un 7.3% del PIB, sólo superada por los créditos hipotecarios. Mientras entre 1971 y 2019 el ingreso familiar promedio americano creció 28%, las matrículas lo hicieron en un 145%, en buena parte estimulado por el ingreso de estudiantes extranjeros pagaron US$45.000 millones anuales.

Situaciones similares han vivido otros países receptores de estudiantes extranjeros como Reino Unido, Australia y algunos de la UE. La explicación general de este fenómeno, aunque existen raíces más complejas, es el surgimiento de una gran clase media en el mundo que ha estado dispuesta a pagar altas tasas de matrícula por el retorno que representa un título de una universidad prestigiosa, una red social amplia y poderosa y un segundo idioma.

Pero la pandemia del COVID 19 ha puesto fin a esta burbuja y afecta no sólo a la élite de las universidades internacionales, sino a todas, en especial las de países con sistemas privados de educación que verán afectada su matrícula. EDMIT, una firma de consultoría universitaria, evaluó a 927 universidades privadas del Reino Unido, encontrando que 345 de ellas (más de 1/3), tendría una salud financiera baja, entendida como quedarse sin recursos para funcionar en los próximos 6 años. 

Frente a la pregunta de quienes soportarán mejor esta situación, la respuesta, como siempre, es que serán las más fuertes, pero a condición de que tengan la capacidad de adaptarse a esta nueva realidad. En Colombia, preocupa que algunas de las universidades importantes estén optando por permanecer inmóviles y también aquellas que tienen un alto endeudamiento por grandes inversiones en años recientes en procesos de alta calidad o en infraestructura (Según la revista DINERO, para el mes de enero de 2019 se calculaba en 5 billones de pesos, sólo en infraestructura).

Las universidades públicas, en todo caso, deben ser conscientes que los recursos de los Estados estarán dirigidos a fortalecer sus sistemas de salud y a generar nuevos empleos.

La solución tampoco son los cantos de sirena de la virtualidad, más allá de atender parcialmente la coyuntura actual. La presencialidad, así no sepamos como sea en el futuro, continuará siendo de preferencia para los estudiantes y las familias buscarán poder pagar por ella.


lunes, 18 de mayo de 2020

FINANCIACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN TIEMPOS DE COVID19


El sistema de financiación de la educación superior ha venido siendo un asunto de largas discusiones en los años recientes en Colombia. Desde la disminución de aportes de la nación a las instituciones públicas a partir de la expedición de la Ley 30 de 1992, que en años recientes ha venido siendo ajustada gracias a la protesta estudiantil, pasando por la asignación de recursos a las IES privadas con 1.04.371 estudiantes en relación con 740.801 de las públicas - según presentación reciente del Viceministro de Educación Superior-, hasta los apoyos y subsidios a la población menos favorecida, en especial de estratos 1 y 2, ha sido la gran piedra en el zapato para las recientes Ministras de Educación.  

Con la situación generada por el COVID 19 todo el sector ha reclamado acciones del gobierno nacional. Aunque las medidas han tardado en ser anunciadas, muchas son de carácter general a todos los sectores y se han limitado a líneas de crédito, en especial a la demanda, al día de hoy pueden resumirse en estas:
-      Acceso a los beneficios definidos por el Gobierno nacional como subsidios de nómina.
-      Créditos del Fondo Nacional de Garantías por 1.5 billones de pesos, con plazo de 36 a 48 meses de plazo, con 7 meses de gracia en capital e intereses y garantía de la nación del 80%, para pago de nómina y capital de trabajo.
-      Créditos de FINDETER por 200.000 millones de pesos, con plazo de 5 años y 2 de período de gracia, para compensar los incentivos que las IES den a sus estudiantes en el pago de las matrículas. Adicionalmente, las IES que ya tienen créditos con esta entidad, podrán pedir un período de gracia hasta de 3 meses.
-      Creación del Fondo Solidario para la Educación establecido para todo el sistema educativo y que, para educación superior, establece el Plan de Auxilios Educativos para beneficiarios del ICETEX consistente en periodo de gracia en cuotas de créditos vigentes, reducción transitoria de intereses al lPC, ampliación de plazos en los planes de amortización, otorgamiento nuevos créditos sin codeudor solidario y un auxilio económico para el pago de la matrícula de los jóvenes en condición de vulnerabilidad en IES públicas. Este fondo fue reglamentado por el Decreto 662 de 2020.

Ahora se espera que los créditos del Fondo Nacional de Garantías y de FINDETER sean reglamentados prontamente y los recursos lleguen ágilmente a las IES, pero estas medidas están lejos de resolver la situación. Tampoco las decisiones tomadas de apoyo a la demanda a través del ICETEX evitarán la deserción que se espera en los próximos meses.

Las IES todavía deberán lidiar con los reclamos de los estudiantes sobre reducción de los valores de matrículas. Aunque es un sector al que tradicionalmente le cuesta adaptarse a las nuevas realidades, tendrá que hacerlo. 

lunes, 11 de mayo de 2020

EDUCACIÓN EN LA ERA POST COVID 19


Recientemente participé en un panel virtual, como ya es costumbre en estas épocas, sobre el futuro de la educación en la era post Covid 19, organizado por The Economist y patrocinado por Qatar Foundation.

Con la actual pandemia alrededor de 1.5 billones de estudiantes en diferentes niveles alrededor del mundo no pueden asistir a sus instituciones. Cerca de 450 millones de ellos son niños que hoy estudian desde casa.

La educación ciertamente está sometida a enormes presiones sociales, económicas, tecnológicas y políticas de cara a contribuir al crecimiento de la sociedad, mejorar la tecnología para dar una educación mejor y más inclusiva, responder a las exigencias gubernamentales e indicadores internacionales, mantener el balance entre lo público y lo privado y continuar actuando globalmente en un tiempo de crecimientos nacionalistas.

Pero una vez pase la pandemia el principal reto será el de definir que y como se va a enseñar para cumplir las expectativas de nuestros estudiantes, padres y empleadores en el futuro. Sin duda alguna, el sistema está haciendo un esfuerzo enorme y los países van avanzando hacía un regreso a clases normal, pero la forma tradicional de enseñanza ha demostrado limitaciones y es necesario formar personas que se motiven a aprender por ellas mismas, salones de clase para todos y, en últimas, niños que prefieran el colegio a Netflix. 

No son retos nuevos, pero las crisis suelen apurarnos en las soluciones. En resumen, los estudiantes decidirán en la era post Covid19 y como nunca antes que instituciones sobrevivirán. 

martes, 28 de abril de 2020

THE LAST DANCE O LOS RETOS DE LA EDUCACIÓN EN COVID 19


Una institución de educación superior, de cuyo nombre no voy a acordarme ahora, que hace unos pocos años tenía cerca de 15.000 estudiantes, varias unidades de negocio, infraestructura propia, sedes en Colombia y otros países, hoy parece ver lejano ese escenario feliz.

Liderada por personas jóvenes que conozco hace muchos años, muy comprometidas con la educación, haciendo un manejo empresarial y social que los llevó a convertirse en un modelo de gestión destacado a nivel internacional, esta institución hoy se enfrenta a despedir ¼ parte de la nómina y rebajar en un 50% el salario del resto, a cerrar su centro de negocio más importante, a tener rechazos de créditos de varias entidades financieras y a discutir sus mejores escenarios de supervivencia.  

Pero esta historia, real y concreta, no es aislada sino que afecta una buena parte del sistema educativo colombiano. Después de un crecimiento sin precedentes durante los últimos 25 años en número de instituciones, cobertura de estudiantes y calidad, impulsado en buena medida por la iniciativa privada, aparecen nuevas realidades que están cambiando definitivamente los paradigmas del sector.

Y no hay que volver sobre las causas: caída de la matrícula, crecimiento de la virtualidad, internacionalización de la educación, condiciones gubernamentales que hacen más gravosa la operación, la inesperada llegada de la pandemia, entre otras.  

Aquí planteo algunas alternativas que pueden ayudar a enfrentar los nuevos retos:

1.  Aplazar la vigencia del Decreto 1330 de 2019, así como en el proyecto de resolución sobre condiciones institucionales.
2.  Generar recursos destinados tanto a IES públicas como a privadas en condiciones de acceso fácil, a tasas favorables y a largo plazo.
3.  Liberar condiciones para el ofrecimiento de programas no presenciales más allá de la situación específica del COVID 19 y favorecer el acceso a este tipo de plataformas.
4.  Virtualización de trámites ante el MEN.
5.  Beneficios estudiantiles para acceso a Educación Superior.

Claro. También es necesario empezar a trabajar en protocolos que permitan a los estudiantes regresar a sus clases. Estar listos para cuando ello sea posible. 

lunes, 20 de abril de 2020

INTERNACIONALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN EN ERA DE PANDEMIA


De los impactos en la educación sobre la pandemia que vivimos se ha venido hablando con insistencia, desde la necesidad de fortalecer los modelos de educación no presencial, la caída de las matrículas, el mantenimiento de la estructura docente, el retraso en los procesos de registro calificado y de acreditación, el manejo de las plantas físicas, surgen muchas preguntas en estas épocas de incertidumbre. De seguro vendrán muchos cambios que se irán construyendo en el camino y algunas cosas ya no volverán a ser iguales.

Desde los años 90, la internacionalización ha venido siendo un factor definitivo en la calidad de la educación, fortaleciendo las relaciones entre países, personas, culturas, instituciones y sistemas, con lo que surge la pregunta de como se afectarán estas relaciones y que oportunidades se habrán de presentar con la crisis actual.

Sin duda se verán limitados durante un buen tiempo intercambios académicos, pasantías internacionales, convenios de doble titulación, rotaciones médicas en otros países y muchos eventos académicos, pero también se plantean posibilidades muy interesantes, especialmente en cuanto a proyectos conjuntos de investigación, redes de conocimiento y de apoyo psicólogico a estudiantes, cursos cortos en línea (MOOC) y muchas otras que permiten aprovechar las tecnologías. En resumen, la movilidad estará orientada a la capacidad de los docentes de internacionalizar el aprendizaje y los contenidos, así como las capacidades del sistema en utilizar las tecnologías disponibles. 

Es reconfortante evidenciar como en Colombia se han venido suscribiendo convenios internacionales entre instituciones del área de la salud, con el fin de adelantar proyectos de investigación que permitan mitigar o encontrar posibles vacunas contra el COVID 19.


Ya hemos aprendido que no se hace internacionalización firmando muchos convenios y los actuales tiempos son una buena oportunidad para aprovechar las relaciones construidas.  

martes, 14 de abril de 2020

MEDIDAS LABORALES PARA INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE PANDEMIA


La actual crisis generada por la pandemia del virus COVID 19 nos plantea enormes retos como abogados. Mas allá del confinamiento establecido por los gobiernos para controlar la propagación en los casos que se presentan ya en 199 países, los efectos del virus nos acompañarán por varios años.

Como asesores de instituciones de educación tendremos que ser muy innovadores en nuestras formas de trabajo y, en especial, en la creación de nuevos paradigmas que tendremos que asumir. Uno de esos nuevos paradigmas será negociar, negociar y negociar.

Pienso por ejemplo en los enormes retos en materia laboral que ya se plantean con la crisis y que son un factor crítico en el sector de educación. Considerar despidos colectivos es muy doloroso, requiere aprobación del Ministerio de Trabajo, es un proceso largo, en el que hay que pagar indemnizaciones que afectan la caja de las organizaciones, en momentos en que esta es crítica. En cuanto a despidos con justa causa, ha considerado el Ministerio de Trabajo que esta pandemia no es una fuerza mayor.

Pero si pueden evaluarse figuras de suspensión de contratos por mutuo acuerdo en las que se sugiere establecer pagos anticipados de primas de servicios para que el empleado cuente con lo que requiera para su sostenimiento; así como las vacaciones acumuladas, pendientes y, aún, futuras, del personal que la institución pueda no ser indispensable actualmente, para lo cual basta anunciar al empleado dicha medida con 1 día de anticipación. También puede profundizarse figuras de trabajo en casa que han demostrado ser eficientes en muchos casos, para lo cual resulta más conveniente hablar de trabajo remoto y no teletrabajo, por todas las condiciones y requerimientos que esta última figura implica.

Habrá de estarse en todo caso atento a las normas que vaya expidiendo el gobierno nacional con el fin de hacer frente a estas situaciones, pero también en aquellas que expida el Ministerio de Educación, en particular sobre la contratación de docentes e intercambio de profesores, que permitan a estas instituciones continuar ejerciendo sus actividades en las actuales circunstancias.